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lunes, noviembre 24, 2008

 

VÍA MUERTA

 

El viejo mendigo vomitaba sus sueños en la húmeda penumbra del jardín tropical de Atocha, mi sombra permanecía dividida entre él y la escultura de Úrculo, donde a veces espera sentada la Sirena de Acero, siempre mirando al suelo, quizá buscando una baldosa que se convierta en agua por donde escapar mientras la observo de lejos, despojada de disfraces. Demorando siempre unos segundos el encuentro, remando hacia atrás, atando un cabo a un pedazo de aire, comiéndome las velas en el ansia de detenerme, como en aquel sueño que no es mío, donde devoraba puñados de tierra en la cima de la Nada, no sé si queriendo encontrar, o buscando la pérdida. Esta vez la Sirena no está, es de madrugada, la estación de tren reposa en medio de la ciudad como un gigantesco esqueleto, sostenida en sus columnas como costillas peladas de un animal agostado, vencido donde la memoria ya no existe, manteniéndose aun en pie por los jirones emocionales de las despedidas que se alargan hasta el limite en los andenes, pasillos llenos de gris y tras alguna que otra oxidada puerta de los baños, donde la saliva y la piel marcada por raíles de sangre seca son la antesala que precede a la ausencia. El viejo mendigo se retuerce en sueños, su pelo es un mar de alquitrán lleno de olas con crestas de aceite amarillento, junto a él la gorra que atesora su futuro está vacía, el vapor del vino no le hizo olvidar guardar en sus bolsillos la poca esperanza que cabe en un puñado de monedas que mañana no serán más que botones incapaces de llenar un inmenso ojal ciego que cada día se hace más grande y hambriento…

- Ahora comprendes porque siempre elijo los trenes que llegan de madrugada. - La voz de Glory me sorprende a mi espalda – me gusta pasear por este sitio casi a oscuras, saber que al menos así respetan el sueño de ellos – señala al viejo – no tener que aguantar a los gilipollas que trae el sol hasta aquí… gracias por venir a buscarme tan temprano.
- Sabes que no tienes que darlas.
Cojo su maleta, no se niega, está cansada. Su pelo ahora es negro, como toda su ropa, y su maquillaje.
- ¿Llevas mucho esperando? el tren se retrasó, lo siento.
- No te preocupes, vine mucho antes, aun en caso de haber llegado a tu hora. Era una buena excusa para salir de casa y entrar en la madrugada. Quería hacer algunas fotos aquí.
- Debiste haber venido, llevabas mucho esperando ese concierto – un cigarrillo se posa en sus labios y el humo de la primera calada hace hincar las rodillas a la noche - sabes que te habría conseguido un pase para estar entre el equipo, podrías haber hecho unas estupendas fotos desde el escenario. Fue un buen tributo a Mephisto.
- No era el momento.
- ¿Qué has hecho?
- Suponer.
- ¿Suponer?
- Supongo que he olvidado la verdadera razón por la que empecé todo esto. Supongo que me he arrastrado a su vía muerta, a su miedo a ir a algún lado.
- Lobo ¿cómo era aquello que me decías de aquel poeta polaco?
- Era Czeslaw Milosz. "Buscad la belleza: es la única protesta que merece la pena en este asqueroso mundo".
- Como puedes ver, supones mal, no has olvidado nada, no hay ninguna vía muerta – su brazo rodea el mío – vamos a tomar algo, me muero por una cerveza.

Mientras nos alejamos camino de la calle, miro atrás buscando a la Sirena de Acero, pero sé que no está allí sentada. No me importa, me gusta su silencio, me basta con saber que está al otro lado…

Las puertas de la estación se cierran, y en la penumbra, en la gorra de un viejo mendigo brilla un poco de esperanza.








P.D.: Prologue y Aegis de Mephisto Walz. Su Myspace.



Comentarios

 


Blogger ©hannibal said ... (5:49 AM, noviembre 11, 2008) : 

Me encanta tu trabajo, es exquisito.

Saludos
Hannibal

 

Anonymous Azabache said ... (3:36 PM, noviembre 17, 2008) : 

Qué decirte...
Te encontré por casualidad y me quedé tan impresionada por aquel texto que decía: “Lo que me queda de ti es poco más que un fundido en negro, presa de un olvido forzado, feroz, terrible, insoportable.” Por aquel entonces podía sentir su fuerza, pero ahora ese texto me arrastra como una corriente por circunstancias de la vida. Te he seguido desde que escribiste aquello, pero no se porqué, nunca me ha dado por felicitarte por el y por todos los demas textos e imágenes, que son obras de arte, que son piezas maestras.
Un saludo y continua con tu trabajo, es sencillamente maravilloso.
Au revoir!

 

Blogger Danann said ... (11:05 PM, noviembre 23, 2008) : 

Muchas gracias hannibal.

Un saludo.



Gracias Azabache, me alegra que al final te hayas decidido a entrar en esta otra parte de este lejano lugar y dejar unas palabras. Mucho tiempo ha pasado de aquellas palabras que leíste por primera vez, aunque las circunstancias muchas veces son semejantes… todo va a ir bien, ya verás.

Hasta pronto.

 
 
 

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