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viernes, octubre 03, 2008
LORELEY

Enhebrando gotas me preguntas peinándote frente al espejo, en el guión permanente de tus vaivenes y asombros, tus comienzos desde cero, borrón y cuenta nueva matizado con algo que se me escapa difuso y turbio, y yo me respondo frente al ventanal de una cafetería en pleno centro, el crepúsculo anunciando mi sueño bajo tus parpados y una llovizna de finales de verano pretendiendo hacer acto de presencia, marcando las distancias atravesadas por tu temblor. Esta vez Madrid es solo eso, pedazos de inercia serena y gris. Ya no me detengo, giro la calle, ahora que ya sé por donde mirarte, caminas con el temple rehecho a la medida de esa vieja escuela que regala una carpeta donde guardar tus colecciones de inicios, eres la salvaje (1) sirena (2) que ya nunca (3) sale vestida para nadar en el mar de asfalto de esta ciudad que no comparto. Tus escamas de cristal son tu voz en la lluvia, la curva y el filo de tu flequillo caminan de la mano junto al tarareo de tus dedos, derramando tu mejilla en ese mágico (4) latido (5), que comienza cada vez que apareces a mi espalda precedida por un suspiro delator, en la plaza, o en ese otro lugar donde solo nos cabe el silencio, donde no hay nada escrito, donde buscamos el olvido y razones con que darle un nombre a nuestra existencia en la vida del otro. Por mucho que me lo susurres al oído, a mí me sigue asustando el sonido de mi corazón, pero tú te apropias de él retumbando en tu cuerpo, filtrándose dentro de ti mientras evitas engancharte aunque tus manos y tus piernas consideran oportuno aprender mis formas. Como siempre, depende del momento o todo lo contrario. Después, ya es cosa tuya dejarte las huellas por el envés de la noche. Yo ya ves que permanezco, en contra de todo pronóstico, con las predicciones tachadas por si acaso y los miedos bajo llave porque no se diga. Si vamos a intentar hacerlo despacio, hasta que salga perfecto, dame una pista, aunque sea escondida en el filtro de tus escasos cigarrillos a medias, yo prometo seguir acariciando los rotos de tu pantalón al ritmo de jazz desacompasado. Hace tiempo que renuncié a seguir creciendo en tus palabras, me conformo con salir en tu baraja, compartiendo mano con tu póquer de reyes favorito, solo que mi carta no sabe de faroles, y casi siempre pierdo ante una escalera de color llena de hambre de dos.
Enhebrando gotas me preguntas peinándote frente al espejo, yo me respondo cara a la pared. Tu tren se aleja…
…y comienzan las conversaciones en silencio.
P.D.: At least it was, de Emiliana Torrini. Su Myspace.

Me gusta el minimalismo, centrado en el mensaje que transmite la imagen.
Saludos!
great colors.
Gracias Raúl.
Un saludo.
Merci beaucoup, jadawin.
Hola de nuevo Danann...
No terminé el cigarro, espero que lo hayas terminado tu por mi....
La luz es sabiduría, ya la encontré.
Gracias de nuevo......
Arantxa.
Regresas después de mucho tiempo, Arantxa...
Terminé el cigarrillo, encima de la mesa ha quedado una promesa de muchos más... La próxima noche tráete un poco de esa sabiduría para quemarla a medias. Necesito aprender su olor.
Gracias a ti...