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jueves, septiembre 11, 2008

 

ISLA

 

En las noches en blanco de papel garabateado, me cuenta la madrugada con insistencia las veces que agitas tus sueños en el sentido de tus incertidumbres. No sé hasta que punto caminas con los hombros desnudos en pos de una realidad que fabrica el hambre de un abrazo agudo en su ausencia, perdido en los recovecos de una pregunta permanente en tus labios, casi convencida de tu lugar elegido en el mundo, a pesar de que el mundo apenas a dicho una palabra al respecto. En esas noches en blanco, mientras camino descalzo por baldosas que no llevan a Oz, selecciono con cautela las palabras del estribillo de mi historia, monosílabos mudos de humo alquitranado que no quiero retener entre las verdaderas quince palabras que me callo cada vez que te veo, que solo te digo cuando duermes, con el sustento de tu respiración junto a mi boca, envolviendo con ellas tus ojos vendados al sueño, extendiendo con carboncillo y tiza tu brazo confundido en la oscuridad de la habitación. Solo tengo una voz, y la perdiste el día que decidiste que parte del Amor te quedabas en tu trinchera de roca, al resguardo de los vientos que me llevan allí donde no hay puertos. No soy mucho, apenas sé de estructuras, ni de contenciones, desconozco las presas que se desprenden de los mapas, no tengo más que el conocimiento del agua y las mareas, de mi verdad vulnerable en las señales más sencillas, y de la niebla que me esconde cuando sé que sobro. Mientras, tú permaneces con tu voluntaria soledad, muro que quisiera agrietar con mis palabras, desde aquí, donde siempre desembarco, al otro lado de sus oscuros cimientos, intentando comprender el porqué de esa sombra alojada en tu frente, que se extiende entre tus pliegues de melancolía, anidando en tu voz. Y tú, niña sin sonrisa, continuas regalándolas generosa. Esas sonrisas de papel sacadas de tu sombrero sin fondo mientras caminas. Otras se desprenden de sus bordes llevadas por el viento cuando te detienes mirando al horizonte que apenas intuyes, perdidas en el límite del tiempo, ahogadas en este océano incontenible, ignorando, quizá, que de nada te servirá un sombrero mágico, el día, o la noche, o tu silencio, o el suspiro sin aliento, en que agotes la tinta y el papel...







P.D.: I Can Almost See You de Hammock. Su Myspace



Comentarios

 


Anonymous Anónimo said ... (2:25 PM, diciembre 31, 2008) : 

Me quedé mirando la imagen, unos momentos.
Luego remé por tus palabras, despacio, con cuidado de no perder ninguna, de no perderme en ninguna. Pero la corriente me devolvió a la imagen.
Nos miramos. Directamente a los ojos, directamente al alma. Y en nuestra mirada palabras atrapadas, jirones de piel rasgada, voces amordazadas..sonrisas ahogadas..

Nos quedamos así,mirándonos largo rato, como cuando dos amantes gastados se sientan el uno enfrente del otro con tanto que decir, y callan.

Al cabo de un rato de mirarnos sin miedo, con calma, ya nuestros ojos paseaban por las entrañas, donde las uñas arañan, y sangran las palabras porque callan.

Ahora guardo la imagen en el fondo de mi pantalla, y nos miramos como esos amantes que no dicen nada, por si la sangre al fín brotara escupiendo las palabras atrapadas, los jirones de piel rasgada, las voces amordazadas.. las sonrisas ahogadas..

Raquel

 

Anonymous Anónimo said ... (2:40 PM, diciembre 31, 2008) : 

la posdata viene con una sonrisa rezagada..
y una nota: Feliz año. a tí, a tu mar de tiza, y a tu musa sin sonrisa

Raquel

 

Blogger Danann said ... (2:59 PM, enero 03, 2009) : 

Es todo un triunfo si has conseguido mirar a los ojos del mar.


Gracias, y feliz año nuevo para ti también.

 
 
 
 
 

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