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martes, julio 01, 2008
LA CALLE PERDIDO

Me gustaría decir que a Madrid tampoco le convence la gravedad, incluso defenderlo con vehemencia si cabe. Saber donde encontrar en los callejones tensos cables de acero por los que ascender sin esfuerzo a las razones de esa soledad brutal, de esa realidad detrás de tus ojos, renovándose en cada parpadeo. Pero un observador ajeno, anónimo, arrojado en medio de cualquiera de sus calles, desmontaría mi estrategia con solo cinco minutos deambulando en cualquier dirección. Cortaría los tendones metálicos en mitad de la ascensión, ejecutando su sentencia desprovista de remordimientos. En Madrid la gravedad se multiplica, nada puede volar. Los pájaros recorren caminos horizontales, las voces intentan su fuga por los tejados, en las sombras encerradas de patios interiores de doméstica claustrofobia donde las golondrinas se arrojan moribundas frente a una ventana cualquiera, sin fuerzas con que cerrar sus alas mientras das golpecitos salvadores al cristal de tu esperanza con tus nudillos llenos de preguntas ¿por qué? ¿por qué no vuelas en la noche?... Aquí solo conocí una verticalidad, la que trazaba por tu espalda entre tus omoplatos de acuarela, soltando lastre en tus manos marcadas, y tú, colgada de mi cuello, dibujabas gotas de rímel en mi camiseta.
A Madrid tampoco le convence el mar, al menos a simple vista… hay un lugar que no aparece en los callejeros, un lugar sencillo entre palabras cómplices, una calle desconocida para casi todos, donde el mar se oculta en Madrid. Después de dejarte en casa, con ese sobre entre tus manos, lleno de las pequeñas imágenes de ti que cada mañana debieron aparecer en el espejo de tu baño, pero que había desterrado entre los cajones de mi habitación vacía, fui allí para ver amanecer. Pero alguien me encontró.
- ¿Cómo sabías que iba a estar aquí?
- Solo tengo que seguir tu rastro de agua para dar contigo, lobito ¿Cómo ha sido? – Glory me miraba de reojo mientras cerraba la correa de cuero de una de las alforjas de su moto. Un par de cervezas descansaban sobre el asiento.
- Quiso saber si el viaje me sirvió para algo.
- ¿Cuál fue tu respuesta?
- No lo sé. El viaje me confirmó lo que ya sabia, encontré lo que buscaba, lo que me dijeron que me encontraría, con todo lo que eso supone, el precio es muy alto.
- ¿Qué vas a hacer?
- Nada. Ya no puedo hacer nada más... Esta noche me ha leído una frase que estaba escrita en el techo del local “el sol sale para todos”. Así es, la vida es como el sol, y los sentimientos son hielo, por eso algunos nos deshacemos por el camino...
- Tienes la terrible virtud de hacer que las palabras pesen más de lo que son.
- No puedo hacer otra cosa Glory, he perdido los olores, los sabores, tengo la piel ciega. Ya no se medir la profundidad de los instantes. He perdido el bramante con el que confeccionaba ovillos de recursos y salidas de emergencia. Estoy vacío.
Me acerco a la moto.
- Glory ¿recuerdas la foto que hice a este espejo?, cuando me contaste que no te gustan los espejos y solo te miras en el de tu camerino para maquillarte, y en este para poder conducir.
- Sí, no me gustan los espejos. Siempre pienso que en cualquier momento alguien puede aparecer detrás. Me asustan. Hay quien busca respuestas en los espejos. Yo no. Yo solo quiero encontrar mi brújula.
- Es curioso, hace unos días una amiga buscaba respuestas, pero era en un parque. Madrid es una ciudad llena de preguntas, por eso tiene tantos parques, son los lugares donde respiramos las preguntas. Pero nadie sabe donde respirar las respuestas.
- ¿Y tú, Dani?
Miro a mi alrededor, y aunque estamos en Madrid, el mar está en este lugar.
- Hablando con esa amiga me dijo que soy salitre, que el asfalto me ahoga. Me dijo que de las personas que conocía, yo era la que más sonreía, pero solo de puertas para fuera... en ese momento comprendí que no perdí mi brújula, es que me salté las clases donde enseñaban a utilizarla. Quizá me estoy haciendo viejo, no lo se, pero no quiero acabar siendo una esquina rota más en la Calle Perdido.
P.D.: Your Blood in Mine de Serena Maneesh. Aquí un vídeo de otro tema, Drain Cosmetics. Y su Myspace.
Comentarios
- Leo said ... (7:05 AM, julio 01, 2008) :
- HoscuraH said ... (7:07 AM, julio 01, 2008) :
- Danann said ... (3:30 AM, julio 09, 2008) :
Atravieso pálidamente este desván tantas veces transitado.
Entre las cajas de palabras y los cuadernos antiguos, un bramante se eleva libre por encima de mi cabeza.
Algo late allí arriba.Con los pies firmemente clavados en el aire.
Respiro y,de camino a mi oscuridad, dejo una sonrisa sobre el firme que amortigüe caídas y desande retrocesos.
:)
mi hermano usurpó mi identidad..:)
Tienes un hermano travieso :P
Me alegra que empieces a respirar de nuevo por viejos lugares. Ya sabes que hay muchas cosas que regar entre cervezas, muchos hilos que cortar y risas pendientes.
Gracias por el pálido colchón, las caídas así son otra cosa...
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