« Alas Rotas | Home| Espectros »

 

jueves, julio 27, 2006

 

KAYLEIGH

Kayleigh... surcos blanquecinos, corazones irregulares tallados con las uñas que irán ennegreciéndose poco a poco. Mezclándose con el resto de cicatrices, nombres y mensajes que la madera de un banco engulle con la misma facilidad con que yo sigo este hilo argumental que me ata inútilmente entre el humo de tus caderas. A la vuelta de la esquina permito al tiempo posarse un rato en mis párpados mientras trazo en tu espalda una nueva línea que me lleve de camino al centro de tu nuca casi al mismo tiempo que la luz entra por la ventana de tu cuarto y... el teléfono suena, no soy yo.

Kayleigh

¿Recuerdas los corazones de tiza
fundiéndose en la pared de un patio de juegos?
¿Recuerdas las escapadas al atardecer
de salones de colegio bañados por la luna?
¿Recuerdas las flores de cerezos en la plaza del mercado?
¿Recuerdas que pensé que había confeti en nuestro pelo?
¿Y es que acaso no te partí el corazón?
Por favor, perdóname, nunca quise romperte el corazón,
lo siento tanto, nunca quise romperte el corazón,
sin embargo tú rompiste el mío.
Kayleigh, ¿ya es muy tarde para decir que lo siento?
y Kayleigh, ¿podríamos intentarlo otra vez?
Realmente no puedo asimilar que esto tuvo su final natural.
Kayleigh, nunca pensé que te echaría de menos,
y Kayleigh, pensé que siempre seríamos amigos.
Dijimos que nuestro amor sería eterno.
¿Cómo entonces acabó tuvo este final tan amargo?
¿Recuerdas? Descalzos en el prado bajo estrellas fugaces.
¿Recuerdas? Amándonos tumbados en Belsize Park.
¿Recuerdas? Bailando sobre estiletes en la nieve.
¿Recuerdas que nunca entendiste que tuviera que marchar?
¿Y es que acaso no te partí el corazón?
Por favor, perdóname, nunca quise romperte el corazón,
lo siento tanto, nunca quise romperte el corazón,
sin embargo tú rompiste el mío.
Kayleigh, tan sólo quiero decirte que lo siento,
pero Kayleigh, temo mucho descolgar el teléfono
y oír que has encontrado otro amor
para rehacer nuestro hogar.
Kayleigh, sigo intentando escribir esa canción de amor,
Kayleigh, es más importante para mí ahora que te has ido.
Quizás se demuestre que estábamos en lo cierto,
o también que era yo el que se equivocó.

- Marillion (Fish)

KAYLEIGH, un pequeño jardín en el Trinity College de Dublín, casi esperando en Belsize Park...

 

P.D.: Kayleigh de Marillion


Comentarios

 

ella y su orgía said ... (12:39 AM, julio 11, 2006) : 

Otros se mojan los labios en cicuta.
Eres afortunado.

Abrazo orgiástico.

 

Danann said ... (2:04 AM, julio 12, 2006) : 

De esa amarga se acabaron las existencias.

La fortuna es tu regreso.

 

BrossanovA said ... (10:33 AM, julio 12, 2006) : 

Interesante combinación la foto y el relato. Algún día iré por allí...

 

Danann said ... (1:27 AM, julio 14, 2006) : 

Gracias BrossanovA. Si tienes la oportunidad de ir no la dejes pasar. Aunque te iras dejando trozos de ti por muchos de sus lugares y si no tienes cuidado puedes acabar sucumbiendo al placentero deseo de quedarte allí.

 

Tonino said ... (7:18 PM, julio 17, 2006) : 

Viendo la foto me ha traido muchos recuerdos...recuerdos de mar y tardes en una playa cuando acababa de mudarme a Edimburgo (hace tiempo) y no conocia a nadie.Me acercaba en autobus a unas playas fuera de la ciudad y me tumbaba a escuchar el mar.Un dia de estos tengo que volver por que creo que yo tambien deje un pedazo de mi por aquellas tierras.Preciosa foto,casi se puede sentir la brisa marina.

Un saludo

Antonio.

 

Danann said ... (11:09 PM, julio 17, 2006) : 

Si mi fotografía te ha traído buenos recuerdos, me has pagado entonces con una moneda de incalculable valor. Edimburgo... Escocia es por desgracia la asignatura pendiente que me quedará este año.

Un saludo.

 
 
 
 
 
 

blog comments powered by Disqus