« Cicatrices | Home| Oportunidad »

 

sábado, febrero 11, 2006

 

HADA


Lo que tiene saltarse una clase el viernes por la tarde es que acabas encontrándote un hada en la calle. Lo que tiene ir sin equipaje y con los bolsillos vacíos es que no puedes darle a esa hada un simple agradecimiento por aparecer, por ser, por estar. Es curioso que en el pasado, por estas mismas fechas más o menos, pero esta vez por no saltarme una clase, me encontré con otra hada. Un hada sin guitarra (nunca la hizo falta, ella hace música con las palabras), de ojos naranjas cuando el sol se posaba en ellos, dedos de pianista, y sonrisa sincera. Por aquel entonces yo no tenía otro equipaje que las dudas y mis bolsillos eran tan profundos que fui incapaz de sacar algo de ellos.

No recuerdo donde perdimos la ocasión de encontrarnos…


Mirando una vieja carpeta de mis tiempos de instituto (que lejos queda ya), me he encontrado con un poema que escribí en el lomo. En aquellos días ignoraba que era de Benedetti. Se lo escuché recitar a un hombre mayor, y lo anoté a toda prisa. Fue durante mucho tiempo, un poema de cabecera, mi favorito. Es este.

Tiempo sin tiempo

Preciso tiempo necesito ese tiempo
que otros dejan abandonado
porque les sobra o ya no saben
que hacer con él
tiempo
en blanco
en rojo
en verde
hasta en castaño oscuro
no me importa el color
cándido tiempo
que yo no puedo abrir
y cerrar
como una puerta
tiempo para mirar un árbol un farol
para andar por el filo del descanso
para pensar qué bien hoy es invierno
para morir un poco
y nacer enseguida
y para darme cuenta
y para darme cuerda
preciso tiempo el necesario para
chapotear unas horas en la vida
y para investigar por qué estoy triste
y acostumbrarme a mi esqueleto antiguo
tiempo para esconderme
en el canto de un gallo
y para reaparecer
en un relincho
y para estar al día
para estar a la noche
tiempo sin recato y sin reloj
vale decir preciso
o sea necesito
digamos me hace falta
tiempo sin tiempo.

- Mario Benedetti

 

P.D.: Till we have faces, saliendo de la guitarra de Tino Izzo.



Comentarios

 

Yildelen said ... (7:54 PM, febrero 12, 2006) : 

Es lo que tiene pasear por Madrid. A pesar de obras, atascos y ruidos. de vez en cuando, si uno está atento, aparecen entre los transeuntes hadas y otros seres congelados en el tiempo. Me acabas de recordar una foto que hice hace ya unos años :o).

 

Danann said ... (10:59 PM, febrero 12, 2006) : 

Lo malo es que a veces, en vez de hadas, te encuentras algún troll, un par de orcos o un ogro gruñón... :) sobre todo en los atascos.

Un saludo.

 

ella y su orgía said ... (1:44 PM, febrero 13, 2006) : 

Qué maravilla, Dunlendino, que te hayas pasado por mi orgía para dejar un gemido monumental. Con eso me has dado la oportunidad de seguir tu estela para decirte, aquí, en cualquier lugar fuera del mundo, que te seguirás cruzando con hadas maravillosas que te sonreirán cuando menos lo esperes y te regalarán el inusual color de sus miradas. Pero no olvides una cosa: las encontrarás sólo cuando ellas así lo estimen oportuno. Las hadas son muy caprichosas. Quién sabe si no acabas de tropezarte con alguna. Ya me contarás.

Abrazo desnudo.

 

Danann said ... (9:52 PM, febrero 13, 2006) : 

Bienvenida Ella. Un placer tenerte aquí. Gracias por tus palabras.
Ardua tarea permanecer a merced de la voluntad de las hadas... Espero contarte.

 

blog comments powered by Disqus