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viernes, febrero 03, 2006

 

ALMA


Esta va a ser una noche muy larga.
Puedo hablar de caminos, en eso consiste. De nada sirve iniciar un viaje si, a cada paso que damos, no somos capaces de entender su significado, que llevamos con nosotros, que forma parte de nuestras posesiones. Tan solo entiendo una cosa de todo lo que empecé hace ya tanto tiempo, tan solo comprendo que siempre que he avanzado un poco, el siguiente esfuerzo ha sido más grande. No se donde terminará este sendero, espero que acabe en la orilla del mar.
Pero nunca, nunca he dudado que en mi caminar, aquella a quien veo cada vez que giro mi cabeza, a mi lado, caminando, es a ti. Aunque ya no estés...Siempre pensaré que te encontré demasiado pronto y me encontré a mi mismo demasiado tarde. No te pares Alma, nunca.
El relato se hace realidad. Esta noche hago mías mis propias palabras, mi propio cuento. Hoy duele tanto que no puedo seguir mi propio vuelo y tengo que bajar aquí y buscar mis viejas hojas incorrectas y mi pluma seca que ya se niega a escribir bajo el mandato de estas manos cansadas, y sin quererlo, o quizá si, me encuentro de repente con un cielo gris lleno de nubes. Esta noche toca revolver los papeles de mis vivencias y, como no, no encontraré uno solo que este en su sitio. Ocupando la baldosa correcta, el cajón adecuado, la carpeta precisa, su pedazo de cielo vacío.


No se si será posible, pero cuando viaje a Irlanda seria un honor poder visitar la tumba de William Butler Yeats y rendirle un humilde tributo. También tenia la idea de enterrar en algún lugar de la isla algo personal, para que permanecieran allí unidos, bajo aquella tierra, algo de los dos, de ella y mío, y hacer una foto del lugar, y dejarme en el pecho esa marca. Veré si puedo hacerlo. Quizá cerca de Yeats seria una buena elección. Murió en 1939, a los setenta y cuatro años de edad. Su cuerpo fue enterrado en la costa oeste, cerca de Sligo, su lugar más amado. Lugar inhóspito y salvaje, alejado de cualquier asentamiento habitado y protegido por una gigantesca torre celta usada en tiempos pasados como refugio contra los ataques vikingos, y por una cruz gaélica que sobre la valla del cementerio rinde tributo al hombre que buscó el amor más puro y hermoso en un mundo sobrenatural que en buena parte el mismo creó. Amó a Maud Gonne por encima de todo, pero ella jamás le correspondió, la lucha política fue siempre más importante para ella que el amor de Yeats. Él continuó su camino, pero su amor perduró hasta el día de su muerte. En su tumba, bajo la desnuda cumbre del Ben Bulben, en el cementerio de Drumcliffe, no hay lápida de mármol ni frases convencionales; sobre piedra caliza de una cantera próxima por orden suya aparecen grabadas estas palabras:

Mira con frialdad
la vida, la muerte.
¡Sigue tu camino, jinete!

Quizá como diciendo “no os molestéis en deteneros a decir una oración por Yeats, pues esta lápida es como cualquier otra. Seguid vuestro camino...

 


P.D.: Lydia de Tim Story.

 

Comentarios

Rafael said ... (9:19 AM, febrero 03, 2006) : 

Supongo que sio que podrá hacerlo.
Y si hace falta hasta de ayudo a cavar el agujero :)

 

Rafael said ... (2:19 PM, febrero 03, 2006) : 

Una pregunta Dunlen.
¿Lo que se ve en la foto, te lo encontraste, o lo montaste tu?

 

Danann said ... (2:41 PM, febrero 03, 2006) : 

Pues es lo que pasa cuando vas con la cámara a todas partes y miras en todos los rincones, y tienes la suerte de lado. Fue una mañana que llegué tarde a la Renfe camino del trabajo. Así que me quedé en la estación de El Casar tirado media hora esperando con un frío de cojones. Total que me puse a mirar el parquecillo que linda con la estación y me encontré con esta escena en medio del césped. Saqué la cámara por entre los barrotes de la valla de Renfe y tiré la foto.

Llegué una hora tarde al curro, pero me da igual. :)

 

Yildelen said ... (8:44 PM, febrero 07, 2006) : 

Admiro que vayas a todas partes con la 350D, yo he dejado de pasear la cámara entre semana pero muchos días acabo arrepintiéndome.

El texto es precioso. Un saludo.

 

Danann said ... (10:48 PM, febrero 07, 2006) : 

Bienvenida Yildelen. Me alegra que te haya gustado el texto, muchas gracias. He llegado a la conclusión de que hay que decir lo que se siente y no callar. El silencio, a la larga, acaba saliendo muy caro.

No pierdas la costumbre de pasear la cámara, yo el día que no lo hago me arrepiento también. Aunque a costa de dolores de espalda, entre la cámara, los objetivos, baterías de repuesto, tarjetas de memoria extras... ejem... en un año acabo con la columna desviada. Pero bueno, compensa por lo que te llevas a cambio. Sin duda.

Un saludo.

 

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